Moralejas de un viaje a Mendoza

Enero 9th, 2010 3 Comments »

La última semana del año pasado estuve en Mendoza y aprendí unas cuantas moralejas que le pueden ser útiles a alguien que planee ir para allá.

  • Si usted está acostumbrado a que cada vez que se disponga a cruzar un paso de cebra los autos se comporten precavidamente y lo dejen pasar, no crea que esta práctica se repite al otro lado de la cordillera. Sepa que si bien la ley es la misma, los argentinos acelerarán para intentar pasar antes que usted y dejarle “el cacho” al de atrás, que intentará lo mismo y así sucesivamente… Busque semáforos para cruzar, y espere que la luz lleve unos segundos en verde.
  • Si va en verano, prepárese para soportar un calor que dura todo el día, incluso en la madrugada. La temperatura varía bastante poco a lo largo del día, y siempre es alta.
  • Si tiene alguna necesidad entre 1 y 5 de la tarde, tenga paciencia y espere a que abra el comercio, porque la siesta es sagrada. Nadie le ayudará durante la siesta.
  • Si usted tiene pase escolar, se sentirá aliviado de saber que el tipo de cambio es aproximadamente CLP 130 por cada ARS 1. Si no tiene, prepárese para dominar la tabla del 13.
  • Si usted cree que en Chile conoce “picadas” para comprar lo que sea, cuando llegue a Mendoza las encontrará caras. Es como una ciudad de “picadas”. Dicen que más hacia el Atlántico, se pone más barato aún. Incluso, dependiendo del volúmen de cosas que quiera comprar, puede convenirle ir a Mendoza en bus a comprarlas y volver a Chile.
  • Si usted ve un artista callejero, se dará cuenta que en un espectáculo de una hora, dedica más o menos la mitad a pedirte plata con la famosa gorra, intentando hacerte sentir mal si no le echas monedas o si te vas antes.
  • No cuente con la televisión, se ven 3 canales y los 3 son fomes.
  • Conozca el parque gigante que hay al norte de la ciudad. Es casi tan grande como la ciudad misma. Tiene dentro un estadio, un zoológico, una universidad, un cerro, una laguna, y muchas áreas verdes.
  • Cualquier carne que haya comido en su vida no se compara con la carne de allá. Ponga aceite en el sartén, tire la carne y deléitese, no necesita ni aliñarse.
  • Visite las Termas de Cacheuta y muera de envidia al ver lo barato que cuesta la entrada y lo pulentoso que es, sabiendo que en Chile por esa plata no le alcanza ni para las piscinas flaites.
  • Entrar a Argentina es demasiado más fácil que salir. Los trámites aduaneros de salida son demasiado engorrosos.

Esas son las que recuerdo ahora. Si me acuerdo de más, las voy agregando.

Chau Chau
(H)

Yo sí envidio a los peruanos

Noviembre 28th, 2009 10 Comments »

Con todo este tema del James Bond de Los Andes, de la envidia y la republiqueta, parece ser como que el orgullo nacional ha sido herido mortalmente. Chilenos se agrupan para hablar pestes del Perú, para decir que no tenemos nada que envidiarles, y para hablar quizás qué otra tontería respecto al país vecino.

Yo quiero decir “ALTO”. Ciertamente tenemos muchas cosas buenas como país, pero también tenemos mucho que aprender de nuestros vecinos. En particular sobre Perú tengo bastantes cosas buenas que decir:

  • Envidio la forma en que los peruanos se expresan. Creo que el español de Perú es la versión más bella del idioma de Cervantes. Bastante distinto a como nos expresamos los chilenos.
  • Nunca he conocido un peruano que me haya faltado el respeto. Chilenos, muchos.
  • Uno de los tipos más inteligentes que he conocido en mi vida es peruano. En mi top 3, junto a dos chilenos.
  • Los Incas fueron una civilización bastante más chora que los Mapuches.
  • Entre otras cosas…

Por lo tanto, me declaro un envidioso de la República del Perú.

Ooosooo

Noviembre 22nd, 2009 2 Comments »

Desperté asustado mirando la hora. Eran las 11.07 y yo tenía examen a las 8.30. Me levanté apurado mientras intentaba planear qué hacer para salvar la situación.

De repente, cuando pensaba en algún pretexto creíble para conseguir el perdonazo, un recuerdo cruzó mi mente. Ya había ido a dar la prueba en la mañana, había regresado y me había acostado a reponer el sueño perdido por haberme levantado temprano. A las 11.13 estaba de vuelta en mi cama…