Anoche, viendo en Animal Nocturno a Ricardo Lagos Weber y toda su historia con la cueca -vean, por favor, y disfruten su anterior baile-, no puede dejar de pasar por mi mente la idea detrás de este peculiar baile.
El huaso se quiere comer a la china. La china se le arranca. Y el baile se trata de todo el joteo que el huaso le hace a la china… ¡¡Y al final no se la come!! ¿Cómo chucha no vamos a ser perdedores si hasta nuestro baile nacional se trata de un gigantesco rebote?
El tango -baile nacional argentino-, por su parte, es más caliente que un reggaetón. La pareja se manosea y se sobajea hasta por si acaso.
Ahora podemos explicar por qué ellos son campeones mundiales en tantas leseras y nosotros a duras penas lo somos en depotes náuticos -con toda la baba que derrama el huaso y los kilómetros de costa que tenemos, mínimo que seamos buenos pa’l agua- e incluso se explica por qué


