En las vacaciones salí a pasear con mi primo y llegamos a la Plaza de Armas de Coquimbo, donde estaban unos huasos haciendo su show. De repente, caché que iban a sacar a bailar gente del público, así que olímpicamente nos hicimos los hueones y nos fuimos a comprar helados. Cuando volvimos, el show siguió, bastante entretenido a esas alturas, y mi enamoramiento por las chinitas crecía con cada cueca.
De repente, salen las chinitas a buscar parejas en el público para bailar un “corrido”. Y una pasa por el lado mío, ofreciéndome, pero como que el “NO” no le quedó claro, yo traté de encajarle a mi primo, pero no hubo caso… Así que me porfió y finalmente me agarró del brazo y me sacó a bailar. Bailé, como bailo yo… *HORRIBLE*, frente a unas 200 personas. En éso, siento un tirón en el brazo que iba en la cintura de la chinita, lo primero que hago es mirármelo para ver si seguía pegado a mi hombro, y lo estaba, pero también tenía la mano de un huaso-gigante -realmente gigante- y este huaso-gigante me pone a bailar con una viejita que tenía como 100 años -parecida a la abuela de Shampoo en Ranma, onda, no le quedaba ni pichí-, y yo dignamente seguí bailando, haciendo el ridículo frente a 200 personas…
Volví donde mi primo que, comprensiblemente, se hacía el hueón, no quería que vieran que andaba conmigo. Seguimos viendo el show, mirando las destrezas de los huasos y de las chinitas, hasta que de repente empiezan a bailar una hueá chistosa, en la que el huaso-gigante -el del tirón en el brazo- mandaba a un amigo-huaso-medianamente-gigante -acá no hay huasos chicos ¬¬- a buscar a la chinita que le gustaba, pero a la chinita le gustaba el amigo-huaso-medianamente-gigante que la fue a buscar, y no quería nada con el huaso-gigante que la mandó a buscar. Así con muchos tirones -todos bailados-, logran juntar al huaso-gigante con la chinita que le gustaba, pero la chinita no lo pescaba, y de repente se suelta del huaso-gigante, y empieza a bailar hacia el lado del público, acercándose justo donde estaba yo, coqueteándome y hueás. De repente, pestañeo y veo al huaso-gigante más 5 amigos-huasos-medianamente-gigantes ya casi encima mío echándome la foca y encarándome y weás, me paro firme y de repente el huaso-gigante me plantó un empujón que me mandó 3 pasos hacia atrás, mientras que mi primo amagó a meterse a ponerme fianza, y dos amigos-huasos-medianamente-gigantes lo miraron feo y ahí quedó xD… De repente, escucho risas, y ahí me percato que era parte del sketch y nadie me había avisado ¬¬…
Qué manera de hacer el ridículo aquella tarde… Después el sketch seguía, pero no me involucraba más =P.
———
Ésa es la segunda anécdota sacada de mi fotolog antiguo que compite por la “Anécdota del año 2007″. Luego de ser posteadas las 3, lanzaré las votaciones xP.
Chau Chau
(H)