En mis primeras fiestas la música típicamente partía con bailables pop —en mis tiempos, los Backstreet Boys eran obligatorios— y cuando la noche estaba bien avanzada ponían los lentos. Yo era muy chico, así que en esos tiempos no tenía la maldad y por lo tanto, nunca los pude aprovechar.
Después, cuando la maldad estaba despertando en mí, vino la estafa. Se puso de moda el estilo de música con el baile más ridículo del mundo: el «Axé». Se bailaba siguiendo una coreografía extraña y estúpida, y si no veíai Mekano, teníai la mansa desventaja competitiva en la fiesta. Para peor, se bailaba a un metro de distancia, así que nuevamente la maldad no tuvo su oportunidad…
Finalmente, cuando la maldad en mí iba en declive —puede ser por la frustración de que nunca pudo hacer su pega— y ya no estaba ni ahí con las fiestas, nació el «Reggaetón». El reggaetón es un estilo de música cuyo baile es de lo más caliente que hay, incluso más que el tango y la lambada. Pero como yo ya estaba retirado, no alcancé a sacar provecho del *cálido* baile y nuevamente la maldad no pudo operar.
Mientras tanto, de fondo suena «Empieza a bajar tu cuerpo (8)». Los locos se le pegan a las minas en la pista de baile así como tratando de robarles un beso y las minas como que juegan con eso. Mi primo pide la cuenta y yo llego a la conclusión: «Y buee… al cabo que ni quería. Igual me carga bailar xP».
Chau Chau
(H)


